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Persona AI apuesta a que la soldadura en astilleros será el primer trabajo real de los humanoides

Persona AI apunta a las soldaduras lineales largas en astilleros como primer trabajo de su humanoide, con HD Hyundai y POSCO como socios confirmados.

Persona AI bets humanoid shipyard welding is the first real job

Un solo buque requiere cientos de kilómetros de soldaduras lineales, y Persona AI pretende encargar una parte de ese trabajo a un robot bípedo. La empresa persigue la soldadura humanoide en astilleros como su primera tarea comercial y ha anunciado dos socios en Corea del Sur: HD Hyundai, el mayor constructor naval del mundo, y el productor de acero POSCO.

Por qué la soldadura, y por qué ahora

Persona fue fundada por Nicolaus Radford y Jerry Pratt. Radford dirigió el programa Valkyrie en el Centro Espacial Johnson de la NASA y fundó Nauticus Robotics. Pratt lideró el equipo del IHMC en el DARPA Robotics Challenge y después pasó un par de años como CTO de Figure.

Cuando la empresa presentó sus planes por primera vez, en 2024, aún no se había decidido por una aplicación. Radford cuenta que barajó la logística de almacén, la automoción e incluso el hogar. Son los mismos mercados que persiguen la mayoría de los desarrolladores de humanoides, y ninguno ha alcanzado una escala útil.

Persona cambió de rumbo hacia los oficios cualificados y el uso de herramientas. La mayoría de las empresas de humanoides apuntan a tareas básicas sin cualificación. Persona se centra en trabajo cualificado, más caro, donde la falta de personal humano cuesta más. Radford lo llama la ventaja del último en llegar: la empresa observó lo que hacían los demás y eligió otro camino.

Lo que el robot realmente tiene que hacer

La primera tarea es la soldadura manual: unir una pieza de metal con otra. Pratt reconoce que el uso de herramientas es difícil, y que emplear las mismas herramientas que usan las personas lo complica aún más. La empresa limita el alcance inicial a soldaduras lineales largas y relativamente sencillas. Radford afirma que no es el tipo de soldadura más difícil, pero que la construcción naval exige una cantidad enorme de ellas.

La tarea encaja con una máquina por motivos concretos. Una soldadura solo puede avanzar tan rápido como se funde el metal, así que la velocidad máxima ronda un centímetro por segundo. Una buena soldadura depende de movimientos repetidos a escala milimétrica, que los robots ejecutan con constancia durante largos periodos. Las personas se cansan o pierden la concentración. Pratt espera que el robot iguale pronto el desempeño humano en estas soldaduras simples y, más adelante, quizá lo supere.

La soldadura también tiene historia en la robótica: fue el trabajo de uno de los primeros robots industriales que se vendieron.

Persona AI bets humanoid shipyard welding is the first real job
IEEE Spectrum

Por qué el robot necesita piernas

Una base con ruedas sería más estable, pero Radford sostiene que los astilleros exigen piernas. Los astilleros al aire libre se extienden a lo largo de un par de cientos de metros y están llenos de largueros horizontales y verticales que los operarios sortean constantemente. El trabajo se hace a ras de suelo, en altura y a través de ojos de buey. Persona estudió robots de cuatro patas y otras formas, y concluyó que un bípedo alteraría lo mínimo las rutinas actuales del astillero.

El entorno también atenúa una preocupación habitual con las máquinas bípedas: que caigan sobre una persona. El personal de los astilleros ya está formado para trabajar cerca de equipos industriales peligrosos.

Persona AI bets humanoid shipyard welding is the first real job
IEEE Spectrum

Vender capacidad en lugar de ahorro

Persona afirma que sus socios acumulan grandes carteras de pedidos y no logran contratar suficientes trabajadores cualificados. Radford plantea la propuesta como una mejora de los ingresos del cliente, no de sus costes. El argumento es que los robots permiten a los astilleros construir más barcos, no que cada barco salga más barato. Dice que incluso un robot más caro que una persona sería valioso si abre ingresos adicionales.

Pratt añade que la ausencia de competidores en este caso de uso reduce la presión sobre el precio. Un robot doméstico afrontaría una competencia intensa, mientras que un robot de astillero puede mantener su calidad y sus funciones sin recortar para ajustarse a un precio. Persona no quiso dar detalles de sus acuerdos, pero Radford dice que busca clientes capaces de absorber cientos de robots por instalación.

Several workers on scaffolding as they weld a large vessel in an industrial shipyard.
IEEE Spectrum

Qué significa y qué falta por demostrar

Lo más sólido del plan de Persona es el encaje entre tarea y cliente. La soldadura es lenta, repetitiva y precisa, justo lo que los robots hacen bien. Los clientes informan de escasez de mano de obra, de modo que el robot no tiene que ganar una comparación de costes frente a un trabajador disponible. Es una vara más baja que la de los humanoides vendidos como mano de obra de propósito general, que deben justificarse frente al trabajo humano barato en muchos entornos a la vez.

El plan también comparte un patrón con los robots industriales más creíbles: una tarea acotada, un lugar de trabajo controlado y un comprador con un cuello de botella medible. Que Persona describa los astilleros como cabeza de puente, con el amolado, la pintura y otras labores de fabricación cerca, sugiere que ve el arranque acotado como camino hacia habilidades más amplias y no como un límite.

Queda mucho por demostrar. La expectativa de Pratt de que el robot iguale a los soldadores humanos es una predicción, no un resultado. La empresa ha dicho que necesita decenas de miles de horas de datos de demostración de expertos, simulaciones de alta fidelidad y pruebas en el mundo real, y no ha precisado cuánto ha avanzado en ello. No ha revelado precios, fechas de entrega ni cuántos robots trabajan hoy en un astillero. Las dos alianzas son públicas, pero su alcance no.

Además, hay una brecha entre las soldaduras lineales y toda la gama de trabajos de un astillero. Soldar en espacios reducidos, en altura y a través de ojos de buey es el entorno que describe Radford, y operar ahí con fiabilidad es una prueba más dura que el tipo de soldadura sencilla por sí solo. A Persona también le han dicho que no piensa a lo grande, lo que según Radford duele un poco. La prueba más importante es más concreta: si un robot con piernas puede mantener una línea de soldadura en un astillero en activo, turno tras turno, a un precio que un constructor naval esté dispuesto a pagar. Pratt señala que muchos problemas técnicos son los mismos en una casa que en un astillero, así que un resultado aquí aportaría valor al conjunto del sector, sea cual sea su signo.

Persona AI apuesta a que la soldadura en astilleros será el primer trabajo real de los humanoides