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Bedrock Robotics capta 600 millones de dólares para excavadoras autónomas

Bedrock Robotics levantó 600 millones de dólares con una valoración de 4.100 millones para desplegar más excavadoras autónomas en obras de construcción de EE. UU.

Bedrock Robotics raises $600M for autonomous excavators

Bedrock Robotics ha cerrado una ronda Serie C de 600 millones de dólares con una valoración de 4.100 millones, lo que eleva su financiación total a casi 1.000 millones. La ronda fue colideraada por CapitalG y Emergence Capital. La empresa, con sede en San Francisco, readapta maquinaria pesada para que funcione sin operador y destinará el capital a desplegar más excavadoras autónomas en obras comerciales de todo Estados Unidos.

Quién invierte y para qué se usará el dinero

Los nuevos inversores de la ronda son US Innovative Technology Fund (USIT), Bessemer Venture Partners y Temasek. También participaron los inversores actuales 8VC, Georgian, Valor Equity Partners, Xora, Eclipse, Perry Creek Capital y NVIDIA, entre otros.

Bedrock indicó que los fondos acelerarán el despliegue de máquinas equipadas con su tecnología. El objetivo declarado es ayudar a los contratistas a usar con mayor seguridad, previsibilidad y capacidad el equipo pesado que ya tienen. La compañía apunta a la escasez de mano de obra en la construcción a escala nacional.

El CEO, Boris Sofman, describió la demanda como muy alta. Explicó que la empresa crece de forma deliberada para atenderla, incorporando nuevos clientes junto a sus socios de diseño de largo plazo. Según dijo, el escalado avanza en operaciones, hardware y cadena de suministro.

Expansión más allá de los primeros mercados

La ronda llega tras un periodo de rápido crecimiento comercial. Bedrock empezó en el oeste y el centro-sur del país, y desde entonces ha llegado al Medio Oeste y al Atlántico Sur. Su relación principal es una alianza con el contratista del suroeste Haydon para automatizar movimientos de tierra en Texas.

La compañía también ha sumado socios regionales en Minnesota, Florida, Georgia, Misuri y Virginia. Sus sistemas autónomos instalados en maquinaria existente ya operan en obras reales, entre ellas centros de datos, instalaciones sanitarias y proyectos de infraestructura civil pesada.

Sofman señaló que la empresa lanzó sus excavadoras totalmente autónomas en obras comerciales reales hace apenas unos meses, dos años después de salir del modo sigiloso. Afirmó que las máquinas han demostrado que pueden hacer trabajo real junto a las cuadrillas y los flujos de trabajo ya presentes en la obra.

an autonomous loader drops dirt into a dump truck. Bedrock Robotics is making such equipment autonomous.
therobotreport.com

Nuevas incorporaciones en la dirección

Bedrock sumó a dos ejecutivos durante el cierre de la ronda. Amy Jones Satrom se incorpora como vicepresidenta de operaciones. Trabajó antes en operaciones en Amazon, Nuro y Uber, y guiará a la empresa en su siguiente fase de escalado. Sofman comentó que lleva poco tiempo en el cargo y será clave para hacer crecer los equipos de despliegue y producción.

Lando Juarez se une como director jurídico. Fue responsable legal del negocio de Movilidad Autónoma y Reparto de Uber, donde supervisó alianzas comerciales y vías regulatorias.

Sofman también destacó al cofundador y vicepresidente de ingeniería, Ajay Gummalla, muy implicado en el área de hardware. Su prioridad es la cadena de suministro, para que la empresa pueda fabricar el hardware que exige la demanda de los clientes.

Próximas máquinas, nuevos sectores y la meta de 2027

A corto plazo, la construcción seguirá siendo el foco. Sofman situó el sector entre el 4 % y el 5 % del PIB de EE. UU. y dijo que Bedrock estudia más aplicaciones dentro de él. Haydon probará las excavadoras en trabajos autónomos de zanjeo.

La empresa también valora máquinas más grandes. Haydon y otros socios explorarán bulldozers, camiones articulados y cargadoras sobre ruedas como candidatos a la automatización. A largo plazo, Bedrock mira hacia la minería y la agricultura, dos sectores con limitaciones de mano de obra que usan el mismo tipo de maquinaria pesada que los contratistas generales.

Para 2027, Sofman dijo que la meta es tener más máquinas equipadas con Bedrock en más obras. Fijó como objetivo cifras de tres dígitos de máquinas trabajando de forma autónoma en todo el país.

Al preguntarle por la base instalada y el tamaño de la oportunidad económica, se negó a dar cifras y dijo que es pronto para hablar de números concretos. Ofreció, en cambio, un ejemplo ilustrativo: una obra terminada dos meses antes porque las máquinas autónomas trabajan las 24 horas, los siete días de la semana, ahorraría unos 6 millones de dólares a un promotor que pague un 9 % de interés por un préstamo de 400 millones.

Citó datos laborales como contexto. El 20 % de los trabajadores de la construcción tiene más de 55 años y las estimaciones apuntan a que más del 40 % se jubilará en cinco años. Los grandes proyectos ya se retrasan de media un 20 % y superan el presupuesto en un 80 %. En construcción, el 87 % de las empresas reporta vacantes para puestos de oficio por horas, y el 88 % afirma que cubrirlos es igual o más difícil que hace un año.

Lo que muestra la ronda y lo que no

El tamaño de la ronda es la señal más clara. Captar 600 millones con una valoración de 4.100 millones, y cerca de 1.000 millones en total, refleja la confianza de los inversores en una empresa cuyas máquinas totalmente autónomas llevan solo unos meses trabajando en obras comerciales reales. La lista de inversores combina fondos de crecimiento, un inversor vinculado a un fondo soberano y un proveedor de chips, lo que sugiere que la apuesta es por la escala y no por un resultado de investigación.

El enfoque también importa. Bedrock readapta equipos que los contratistas ya poseen en lugar de vender máquinas nuevas. Eso reduce la barrera de adopción, porque el contratista no necesita renovar su flota. Además, vincula el crecimiento de Bedrock a las operaciones de campo, la cadena de suministro y el soporte, razón por la que destacan en este anuncio la contratación en operaciones y el enfoque de hardware en la resiliencia del suministro.

Varias cuestiones siguen sin demostrarse. Bedrock no dio cifras de máquinas desplegadas, así que no es posible juzgar la distancia entre su presencia actual y los tres dígitos de 2027. El ejemplo de ahorro es hipotético, no un resultado medido en el proyecto de un cliente. La operación continua que lo sustenta es un escenario descrito por Sofman, no una práctica actual declarada.

El zanjeo, los bulldozers, los camiones articulados y las cargadoras sobre ruedas siguen en fase de exploración o pruebas con Haydon y otros socios. Cada uno es una tarea distinta, con sus propias exigencias de seguridad y fiabilidad, y ninguna se ha demostrado aún. El salto a la minería y la agricultura es solo una intención a largo plazo.

Las estadísticas laborales establecen la necesidad, pero no que las máquinas autónomas vayan a cubrirla. La prueba del próximo año será si Bedrock logra sumar socios y máquinas al ritmo que implica la financiación sin perder fiabilidad en los despliegues. Su propio CEO lo planteó como el siguiente reto.

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