Tsinghua Hephaestus, de la Universidad de Tsinghua, ganó la división grande de la liga de humanoides de RoboCup 2026 en Incheon (Corea del Sur), con CAU Mountain&Sea, de la Universidad Agrícola de China, y Water, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de la Información de Pekín, completando el podio. Los tres finalistas de esa categoría son chinos. Las fases eliminatorias del fin de semana cerraron las competiciones de la liga y se definieron los ganadores en las divisiones pequeña, mediana y grande de humanoides.
Los resultados se reparten entre tres países. China suma cinco de los nueve puestos del podio, Alemania tres y Francia uno. En las secciones siguientes se detalla quién quedó en cada puesto, cómo terminó la división mediana y qué equipos se llevaron los premios generales de la liga.
Resultados del podio en las tres categorías de tamaño
En la división pequeña, los tres primeros fueron Invic, de la Universidad de Wuhan; Hamburg Bit-Bots, de la Universität Hamburg; y GeoHBots, de la Escuela de Inteligencia Artificial de la Universidad de Geociencias de China. Dos de esos equipos son chinos y uno es alemán.
La división mediana quedó en manos de equipos alemanes y franceses. B-Human, equipo conjunto de la Universität Bremen y el Centro Alemán de Investigación en Inteligencia Artificial (DFKI), figura en primer lugar. HTWK Robots, de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Leipzig, es segundo, y Rhoban, de la Universidad de Burdeos, tercero.
La división grande fue la más unilateral por países. Tsinghua Hephaestus, CAU Mountain&Sea y Water ocupan el podio completo, y todos son equipos universitarios chinos. El Team Hephaestus de la Universidad de Tsinghua, ganador de la división grande, también apareció en una entrevista en vídeo realizada durante el evento.

La fase eliminatoria de la división mediana
La división mediana dejó los dos partidos que más destacaron del fin de semana. En una semifinal, HTWK Robots se enfrentó a Rhoban. En la final, HTWK Robots se midió a B-Human. HTWK llegó a la final tras superar a un equipo francés que terminó tercero en la clasificación general, y B-Human fue el rival en el partido decisivo.
Las fuentes no ofrecen marcadores, duración de los partidos ni detalles de cómo se jugó cada encuentro. Tampoco indican qué equipo levantó el trofeo en cada división más allá del orden en que se enumeran los tres primeros, por lo que esta crónica no describe las finales con más detalle.

Cinco premios generales de la liga
Al margen de las competiciones por división, la liga de humanoides entregó cinco premios. El premio al Mejor Humanoide Personalizado fue para HERoEHS por su ALICE 4.ª versión. El premio al Mejor Software de Humanoides fue para B-Human por su Game Controller.
El Open Research Challenge lo ganó Ruhrbot Devils con una plataforma de cámara con IA para el análisis embebido de partidos en 2D y 3D en la liga de fútbol de humanoides de RoboCup. El premio a la Mejor Innovación fue para Bahia Robotics Team. El premio al Mejor Árbitro fue para Anastasia Prisacaru, de Berlin United.
B-Human es el único equipo que aparece tanto en un podio por división como en la lista de premios, con un galardón de software además de su resultado en la división mediana. Los demás premiados son distintos de los equipos del podio, lo que muestra que el reconocimiento en el evento no se limitó a los equipos que ganaron partidos.
Las competiciones de la liga han terminado, pero RoboCup 2026 continúa con un simposio. En él se reúnen investigadores y profesionales para presentar y debatir trabajos de robótica e inteligencia artificial.
Qué muestran los resultados y qué dejan abierto
El patrón más claro es la distribución geográfica por categoría de tamaño. El podio de la división grande es íntegramente chino, la división pequeña tiene dos equipos chinos de tres y la mediana ninguno. Los equipos alemanes ocupan dos de los tres puestos de la división mediana y uno de la pequeña. Es un patrón observado en nueve puestos de un único torneo y debe leerse como tal. Un solo evento no establece una tendencia, y la fuente no aporta resultados de años anteriores con los que comparar.
Lo que puede deducirse de las listas es que las tres categorías de tamaño no son disputadas por las mismas instituciones en igual medida. Cada categoría la lideran equipos distintos y ninguna organización aparece en más de un podio divisional. Cada categoría parece, por tanto, premiar sus propias decisiones de ingeniería, y un equipo fuerte en una no ha repetido sin más su éxito en las demás. Los resultados no permiten saber por qué, ya que no incluyen información sobre hardware de los robots, presupuestos ni tamaño de los equipos.
Los premios aportan una segunda señal. Software, hardware personalizado, herramientas de investigación, innovación y arbitraje se reconocieron por separado de los resultados de los partidos. La propuesta del Open Research Challenge, una plataforma de cámara para analizar partidos en 2D y 3D, apunta a una investigación sobre análisis de juego que avanza en paralelo a los encuentros. Encaja con el simposio que sigue a la competición, donde se presenta la vertiente investigadora de RoboCup.
Varias cuestiones siguen sin confirmarse con lo publicado. La fuente no informa de marcadores, así que se desconocen los márgenes de victoria. No describe los robots, por lo que no es posible decir si los ganadores de la división grande triunfaron por el hardware, el software o ambos. Tampoco explica cómo se sembraron los cuadros eliminatorios ni cuántos equipos participaron en cada categoría. Cualquier afirmación de que un país o un enfoque domina ya el fútbol de robots humanoides iría más allá de estos hechos.
Lo que sí deja el fin de semana es un registro verificable: nueve equipos en el podio, cinco premiados y una final de la división mediana disputada entre dos equipos alemanes, de Leipzig y Bremen. Esos nombres sirven de punto de referencia para medir los resultados futuros de la liga de humanoides de RoboCup, con marcadores y especificaciones de los robots.
